Fuerte aumento del contrabando en la frontera

Orán: Desde 2006 creció el ingreso ilegal de drogas y mercadería

 

 El auge del tráfico ilegal desborda los esfuerzos de Gendarmería y Aduana. Ahora se sumó el ingreso no declarado de divisas.

FRONTERA: PUERTO DE CHALANAS, EN EL PASO AGUAS BLANCAS-BERMEJO.
FRONTERA: PUERTO DE CHALANAS, EN EL PASO AGUAS BLANCAS-BERMEJO.1/1
La frontera entre Argentina y Bolivia es una zona caliente. En los últimos años el aumento del tráfico ilegal, que abarca desde ropa y artículos electrónicos hasta droga, y la insuficiencia de controles configuran la realidad de una zona por la cual diariamente transitan miles de personas de un lado a otro.
Fuentes de los organismos de control consultadas por El Tribuno señalaron que desde 2006 el tráfico ilegal creció un 200% en el paso Aguas Blancas-Bermejo.
A estas actividades ahora se sumó el ingreso no declarado de divisas. En lo que va de junio se realizaron ocho secuestros de divisas, el último por un valor de $175 mil.
Se trata de la infracción más común detectada en los últimos tiempos por las autoridades en Orán, debido principalmente a la actual cotización del dólar.
La modalidad empleada es llevar dólares a Bolivia, cambiarlos allí por pesos e ingresarlos nuevamente al país. Por cada moneda estadounidense se obtienen $3 más que en Argentina, ya que en Bolivia el dólar cotiza a $7,10.
 Por otra parte, la cantidad de estupefacientes secuestrados aumentó notablemente en 2012.
En lo que va del año se constató que Aduana Argentina realizó 16 operativos con más de 100 kg de droga secuestrada, principalmente cocaína y pasta base. Gendarmería Nacional, en tanto, ya incautó más de 200 kg.Según se informó, la mayoría de los detenidos en los operativos por tráfico de droga son argentinos y la modalidad empleada es ocultar los cargamentos en vehículos de distinto porte. Se estima que en la frontera el kg de cocaína cuesta unos 10 mil dólares.Con respecto al ingreso ilegal de ropa, electrodomésticos y artículos de electrónica, entre otros, los referentes consultados no se aventuraron a brindar una cifra estimada sobre el valor de dinero que ello moviliza, pero señalaron que se trata de varios millones de pesos.Informaron también que por cada colectivo o camión retenido con mercaderías varias se secuestra un valor estimado de tres millones y medio de pesos, con un promedio de tres operativos diarios de Gendarmería Nacional.
Una zona muy permeable
La tarea de los organismos de control en la región es ardua. Por dar un ejemplo, en las oficinas de Aduana en Aguas Blancas trabajan durante las 24 horas solo 30 personas, con un promedio de revisión vehicular de 15 minutos para lograr dar abasto a los más de 100 rodados que diariamente cruzan los controles.
Por su parte, el juez federal de Orán, Raúl Reynoso, señaló que la cantidad de efectivos de los tres escuadrones de Gendarmería, apostados en el norte en Aguaray, Tartagal y Orán, son insuficientes. “Es una frontera de 200 km”, dijo.
A ello hay que agregar la ausencia de controles de las autoridades bolivianas. A pesar de los numerosos reclamos que realizó el Gobierno argentino, el puerto de chalanas que une la localidad de Aguas Blancas con Bermejo no cuenta con ningún control de Aduana, Marina ni Migraciones de Bolivia, por lo que los únicos controles son los de Argentina.
 




A pesar del uno a uno entre el peso argentino y el boliviano, ingresar mercadería en forma ilegal a este país sigue siendo rentable. Vecinos de la zona señalaron que el aumento de los precios en Bolivia ronda en algunos productos entre los $5 y los $10, pero que hay muchos descuentos cuando las compras son al por mayor.
La actividad de los bagayeros, lejos de disminuir, continúa. Uno de los circuitos comienza en el río Bermejo, donde “gomoneros” bolivianos ingresan los bultos en grandes gomones, apostados a escasos metros del puerto de chalanas que une Bermejo con Aguas Blancas. Ya en Argentina los bagayeros trasladan los bultos hasta Orán en vehículos, sorteando los controles de Gendarmería, apostada unos kilómetros antes de la ciudad. Allí la mercadería es entregada a compradores que arriban desde todo el país.
Son alrededor de tres mil los bagayeros en Orán, muchos de los cuales residen en barrios humildes, y la actividad, aunque sea ilegal, constituye su único ingreso. “El contrabando en la zona tiene causas económicas y sociales que se deben abordar desde distintos ámbitos”, señalaron las fuentes consultadas.